‘Me gustan los desafíos: cuando decidí ser buzo profesional, lo hice porque es una profesión que me hace vibrar y de la que iba a sentirme orgulloso’.

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Soldadura, corte, demolición, hormigonado: las labores que realiza son las propias de un proyecto de obra pública clásico. Pero las lleva a cabo, junto con sus compañeros, a varios metros de profundidad y prácticamente en la oscuridad. Apasionado por el submarinismo desde su adolescencia, Thomas ejerció durante unos diez años la profesión de óptico antes de convertir su primera pasión en su trabajo. Exigencia, resistencia, disciplina, espíritu de equipo… Hoy, habla con pasión de esta profesión que le hace sentir libre.

Biografía de Thomas Bogrand-Le Cozic

1998   Primeras inmersiones

2003   Bachillerato científico

2005    Diploma de técnico superior en óptica

2015    Balance de competencias y entrada al Centro de Actividad de Submarinismo de Trébeurden, uno de los 3 centros de formación de submarinismo profesional en Francia

2016    Obtención del título de buzo profesional TP Clase II Mención A, que le permite realizar todo tipo de obras hasta 50 metros de profundidad. 

2018    Entra a la agencia de Saint-Brieuc de VINCI Construction Maritime et Fluvial como buzo operario TP clase II mención A

‘Una profesión que me hace sentir libre”

¿Cuáles son las diferencias de trabajar bajo el agua?

En la mayoría de las obras que realizamos, basta con tener una buena destreza manual. Pero un buen buzo profesional es ante todo alguien que sabe ver bajo el agua: a diferencia de lo que podríamos pensar, con frecuencia la visibilidad es prácticamente nula. En otras palabras, se dice que trabajamos en la oscuridad. También hay que ser capaz de mantener la calma en cualquier circunstancia y respetar al pie de la letra las reglas de conducta, las normas de seguridad en inmersión y las consignas. Por último, trabajar bajo el agua, también requiere saber trabajar en equipo ya que siempre trabajamos en equipos de 3 personas como mínimo.

¿Cuál es el proyecto que más le ha marcado?

Uno de los proyectos de los que más orgulloso me siento es el de la rehabilitación del muelle SNSM (Sociedad nacional de salvamento en el mar) de Pors Kamor en Ploumanach. Es uno de los lugares y zonas de buceo más hermosos de Bretaña. Allí realicé mis primeras inmersiones cuando era adolescente y es el lugar donde me casé. Se trata de un muelle de utilidad pública que alberga un buque de rescate de la SNSM. Fue mi primer «gran» proyecto y allí llevamos a cabo muchas tareas: demolición, izado, forjado, hormigonado,… Se suele decir que uno se acuerda de su primer proyecto toda la vida, pues bien, este proyecto ha quedado grabado en mi memoria.

¿Un mensaje para los que sueñan con seguir sus pasos en esta profesión?

Ante todo, hay que ser consciente de que ser submarinista profesional no es una actividad recreativa, ¡sino una profesión! Una profesión física, que entraña riesgos y, por tanto, conlleva una serie de reglas que hay que respetar. Uno no elige las inmersiones, lleva a cabo una tarea, y la escafandra no es más que un medio para poder acceder a nuestro lugar de trabajo. Para adquirir las cualidades que demanda esta profesión, hace falta tiempo, pasar muchas horas bajo el agua, rodeados de frío y oscuridad.

Pero es una profesión sin igual, apasionante y variada, una profesión que te hace sentirte libre.

En 3 palabras

Placer

Me gusta ensamblar, desmontar, construir, reparar y utilizar distintas herramientas. También disfruto adaptándome constantemente para realizar correctamente las tareas que implica mi trabajo. Las intervenciones imprevistas me estimulan. Olvido rápidamente el cansancio y las complicaciones una vez que termina la jornada.

Libertad

La diversidad de las misiones me permite aprender cada día y me apasiona descubrir lugares insólitos.

Orgullo

Mi mayor orgullo es el disfrutar de mi trabajo. Y describirlo es aún más placentero. A mi mujer y a mis hijos les encanta que les hable de mis proyectos y se interesan de veras por este oficio poco conocido. Cuando sales del agua a menudo estás agotado, pero contento del trabajo realizado. Me siento orgulloso de formar parte de esta pequeña asociación de trabajadores subacuáticos. 

Un trabajo en equipo

De acuerdo con el Código del trabajo, un equipo está formado por 3 buzos profesionales como mínimo. Cada uno de ellos tiene un papel claramente definido.

El jefe de operaciones hiperbáricas. Es quien supervisa la inmersión, gestiona la misión desde la superficie (aprovisionamiento del gas de respiración y parámetros de la inmersión), en comunicación constante con el buzo que opera bajo el agua.

El buzo operario encargado de realizar las obras bajo el agua.

El tercer miembro del equipo es el buzo de apoyo o de emergencia, encargado de prestar asistencia al operario, en caso de producirse una situación anormal.

El álbum de Thomas

1/ Antes de cada inmersión preparo mi equipo y mis herramientas y luego me cambio. A continuación, el buzo de apoyo me equipa y realizo las pruebas de emergencia (flujo de aire de emergencia, prueba de comunicación). El cierre de seguridad del casco solo se activa una vez realizadas dichas pruebas y tras contar con el visto bueno del buzo sobre el suministro principal de aire. Únicamente después de estas etapas puedo zambullirme.

2/ El tiempo de inmersión se limita a 3 horas al día (paradas de descomprensión incluidas), distribuidas en una o dos inmersiones. En los casos particulares de inmersiones en un contexto de marea, con corrientes, nuestros tiempos de intervención se limitan para permitirnos trabajar con seguridad. Esto significa dos inmersiones más cortas, pero en cada marea. Sin embargo, el final de la inmersión no significa que haya terminado la jornada. Nos zambullimos por turnos.

3/ Todas las obras realizables en tierra también lo son bajo el agua, pero hace falta el doble de tiempo para llevarlas a cabo… como aquí en el puerto de La Rochelle, para la instalación de nuevas defensas de atraque.

4/ Cuando sales del agua, a menudo estás agotado pero contento del trabajo realizado. Me siento orgulloso de formar parte de esta pequeña asociación de trabajadores subacuáticos.

¿Tiene madera para esta profesión?

¿Está dispuesto a adaptarse?

Su ámbito de actividad es tan variado que los buzos profesionales deben adaptarse constantemente, tanto en la realización de las obras como ante un problema mecánico. Saber hacer de todo un poco, ser polifacético, resulta indispensable.

¿Encaja bien el estrés?

Trabajar bajo el agua requiere mantener la calma en cualquier circunstancia y respetar al pie de la letra las reglas de conducta, las normas de seguridad en inmersión y las consignas. También supone tener iniciativa y ser capaz de reaccionar rápidamente y de manera eficaz en situaciones de urgencia.

¿Es deportista y disciplinado?

El de buzo profesional es un trabajo físico, que entraña riesgos y, por tanto, conlleva una serie de reglas que hay que respetar. Uno no elige las inmersiones, lleva a cabo una tarea.